Ley del buen samaritano
Formación en RCP y Primeros Auxilios Georgia
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
El O.C.G.A. § 51-1-29 de Georgia concede inmunidad a cualquier persona que, de buena fe y sin remuneración, preste atención de emergencia en el lugar de un accidente o emergencia, y el amparo solo cede ante la conducta dolosa o temeraria. Una disposición aparte, el O.C.G.A. § 51-1-29.3, protege a quienes operan un DEA —junto con los propietarios del lugar, los médicos supervisores y los instructores—, excluyendo la conducta dolosa o temeraria (negligencia grave para los profesionales colegiados) y dejando a los fabricantes del equipo fuera de su cobertura.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
La ley de Georgia no pide a nadie que sea rescatador: no existe deber de intervenir, y la decisión de ayudar te pertenece solo a ti. Sin embargo, cuando ayudas de buena fe, la ley te protege, y coloca al DEA entre las herramientas que puedes tomar sin temor. No dejes que el fantasma de una demanda decida tu próximo movimiento; la ley ya ha resuelto esa cuestión a tu favor.
Por que la capacitacion es importante
El paro cardíaco no avisa, y con una supervivencia que baja alrededor de un diez por ciento cada minuto, quien esté más cerca se convierte en la diferencia entre la recuperación y la pérdida, mucho antes de que llegue la ayuda. Ese es el sentido de la cadena de supervivencia: el testigo es su primer eslabón, y tanto en las ciudades bulliciosas como en el campo tranquilo de Georgia, ese eslabón eres tú. La ley ya ha retirado el riesgo legal de actuar; la formación retira la duda, para que en el momento crucial actúes con determinación. Aprende qué hacer y tendrás el poder de impedir que la historia de un corazón termine demasiado pronto.